El Gobierno Federal, en esta materia -y en casi todas- está reprobado y su pobreza y derrota se resume en un dicho viejo; es candil de la calle y oscuridad de su casa…
Por: María Jaramillo Alanís
La movilización forzada de miles de mexicanos hacia Estados Unidos no ha calado en las políticas públicas, da la impresión de que se hacen esfuerzos para que más y más ciudadanos se vayan del país hacia cualquier otro, pero no se mueve un dedo para que a los que se quedan se les provea de satisfactores mínimos para una vida digna.
Aun más, la cancillería mexicana se ha preocupado más por la imagen del gobierno en el extranjero que la de ejercer su obligación de proteger a los ciudadanos que por alguna razón han salido de México.
Hoy cuando nuestros pueblos se van quedando abandonados, vale la pena reflexionar sobre la migración ilegal que cruza por nuestro país hacia Estados Unidos y de nuestros mismos paisanos que prefieren vivir de ilegales que quedarse en sus poblaciones donde no hay empleo, la tierra ya no da ni maíz para comer.
La estadística no es puntual en el tema migratorio pues algunos aseguran que en Estados Unidos viven 23 millones de mexicanos, ilegales y los nacidos en ese país, sin embargo la Comisión Nacional de Derechos Humanos aporta datos que debieron alertar a los gobiernos: 280 mil emigraron al exterior en los primeros seis meses del 2009 y que desde 1994 más de 5 mil migrantes mexicanos murieron en su intento de cruzar hacia Estados Unidos por el desierto, ríos y montañas.
En dicho informe, la CNDH señalaba: “El fenómeno migratorio requiere una mayor atención, los migrantes no deben ser criminalizados ni recibir trato como delincuentes”.
En enero de 2009, Antonio Martínez Torres, entonces Secretario General de Gobierno, advertía que serían deportados por las ciudades fronterizas de Tamaulipas más de 120 mil ciudadanos.
Y María Esther Camargo de Luebbert, presidenta del Sistema DIF Reynosa, sostenía que anualmente se deportaban 2 mil menores de edad por esa frontera y que mensualmente los centros de acogida albergaban mensualmente a 200 niños.
Antes de la elección del pasado 4 julio, la diputada Norma Leticia Salazar Vázquez, presidenta de la Comisión de Migración, Población y Centros Migratorios de la Cámara de Diputados, dijo que para tener calidad moral de exigir una reforma migratoria a Estados Unidos, los legisladores federales elaboran ya un anteproyecto de Ley que contempla tres asuntos torales: Adecuación a la Ley General de Población, Ley de Migración y una Ley de Refugios para migrantes.
Aunque la legisladora panista admitió: “No podemos exigir a Estados Unidos una reforma migratoria cuando en México no tenemos las condiciones en la materia”.
Afirmó que los diputados de su comisión trabajaban en tres vertientes: Una, que es la Ley General de Población que actualmente está vigente y que la estamos adecuando exclusivamente para el tema demográfico; estamos impulsando un anteproyecto de ley de migración qué casi está terminada, bien armada, y que esperamos qué en el próximo periodo de sesiones se presente; Y tres, una ley de refugios. Ésos tres instrumentos jurídicos nos va a permitir establecer mecanismos, no sólo para proteger a los migrantes, sino además abrir las puertas a los extranjeros. Es decir en México estamos haciendo lo propio, ¿porqué no trabajarlo? Vamos a caminar ahora sí, con la calidad moral para exigir también una reforma migratoria. Va bien el dialogo y no vamos tarde pues está ley aun no entra en vigor.
Aun cuando admitió Salazar Vázquez que en México se tenían que impulsar políticas públicas para arraigar a los mexicanos a su tierra.
- La verdad es que los miles que se han ido es porque no hay oportunidades laborales en casa, también es cierto qué como Congreso tenemos qué establecer las condiciones de tal manera de que los extranjeros puedan venir a invertir y vivir en México, te digo estamos trabajando en esta ley, pero hasta qué no salga podrán establecerse las condiciones para generar condiciones de bienestar y protección a los migrantes.
Hasta este mismo día, la Secretaría de Relaciones Exteriores, la Cámara de Diputados, y en su conjunto el Estado Mexicano, no han modificado las políticas públicas para evitar que más mexicanos huyan de éste país y qué, por otro lado, se cancele la posibilidad de que ciudadanos extranjeros sean presa fácil de los bandidos que comercian con personas.
Los mexicanos se van ahora por la inseguridad y la violencia que asola a nuestras ciudades y el gobierno federal sostiene a pie juntillas “que avanzamos para vivir mejor”.
El Gobierno Federal, en esta materia -y en casi todas- está reprobado y su pobreza y derrota se resume en un dicho viejo; es candil de la calle y oscuridad de su casa…
majaalanis@yahoo.com.mx
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